Capítulo VII (continuación)
...Yo sé que no es fácil dejar muy viejas costumbres. Pero un poco de meditación obligará al
raciocinio exterior a soltar su dependencia en estos remedios exteriores y depender exclusivamente de
la gran presencia «YO SOY».
Por supuesto que no hay otro modo de convencer a un estudiante respecto a esta cuestión vital, sino
por la aplicación de estas verdades con determinación y firmeza. Además NADIE PUEDE
DEMOSTRARLE HASTA QUÉ GRADO SE PUEDE APLICAR LA VERDAD; SÓLO ÉL PUEDE
DETERMINAR ESE GRADO. A veces la energía interior, acumulada por el deseo, es de tal magnitud, que el individuo se asombra ante los resultados.
La palabra que emplean los orientales es OM. Significa lo mismo que «YO SOY» (I am). A mí
personalmente me gusta más el «YO SOY», porque el estudiante siente más la acción de Dios en él.
Para los orientales «OM» es una presencia universal, y no da la conciencia que da la presencia «YO
SOY» actuando en el individuo. Esto explica la condición que existe hoy en la India, que por la
confusión de tantas castas, han caído en el error de creer que lo que es importante es la entonación en
que cantan «OM». Sí es verdad que impone una actividad, pero no la de energizar la acción del
individuo y, por consiguiente, la diferencia de entonación es de poco beneficio.
El sistema de los Maestros Ascendidos desde tiempo inmemorial ha sido el uso consciente de la
Presencia «YO SOY». El reconocimiento y plena aceptación de DIOS EN ACCIÓN en el individuo es
lo que imparte más y más la inteligente actividad, plena y completa, de la Presencia de Dios. Esto es la práctica de la Presencia de Dios, o sea, la Deidad.
Aquellos orientales que han alcanzado grandes alturas, y que los hay sin duda, lo han logrado a
fuerza de meditar sobre esta verdadera actividad. Tal vez la verdad más sencilla y más poderosa que el
individuo puede sostener es que cuando él diga «YO SOY» pone en acción dentro de sí mismo,
consciente o inconscientemente, la plena energía de Dios sin adulteración alguna. La energía se
convierte en poder, a través del uso consciente. El hecho de que un individuo está encarnado como ser
humano es una orden de elevar su mundo a un estado de actividad perfecta. Cuando la conciencia del
individuo es elevada, todo el mundo de ese ser es subido al plano de actividad interior.
La frase oriental «O mani padme hum» significa «Dios actuando en el individuo». Usa el «YO
SOY» en lugar de «OM» en todo momento, porque tal vez tú has vivido encamado en cuerpos
hindúes. Conociste ese uso, y para impedir que se invoque un uso inferior, emplea el «YO SOY», para
que te lleve a la altura completa....
De "Libro de Oro. Amado Maestro Ascendido Saint Germain. Capítulo VII"