Decreto

Enciende oh Señor, la Llama de la decisión sobre mi frente.
Enciéndela con la Voluntad de Ser lo que Tu Gran Corazón tiene designado que sea.
Enciende esta Llama sobre mi cabeza hasta que desee ser la Presencia opulenta y precipitadora, hasta que desee ser la augusta juventud encarnada de Dios, hasta que desee poner de lado la enfermedad, la descomposición y la muerte, y conozca la Vida, hasta que desee encarnar la armonía ininterrumpida en las energías de Tu Ser.
Gracias Padre-Madre
