La necesidad de aquietarse
LA NECESIDAD DE AQUIETARSE
Todo lo bueno -trátese de suministro, sanación, iluminación,fortaleza, amor o purificación- viene de Dios, la Fuente de toda Ida.Estos dones son dispersados por los grandes Seres que son los Mensajeros de Dios. Sin embargo, no importa cuánto pueda llamar el chela consciente pidiendo la descarga de estos regalos, no podrá recibir plenitud de los mismos en su mente, cuerpo, mundo y asuntos hasta que no haya disciplinado conscientemente sus cuatro cuerpos inferiores y permita que la esencia espiritual que ha invocado entre allí. Todos ustedes han tenido la experiencia de un individuo que les pide consejo o guía, y luego sigue hablando sin prestar atención ni poner en práctica el consejo que le dieron. Esto es algo parecido al chela que "habla" a lo largo de su Aplicación -no necesariamente con su lengua pero sí con su mente, con sus sentimientos o a través de sus memorias.De esta manera, las energías del cuerpo inferior están en un constante estado de movimiento y desvían, más que absorben, la radiación y la asistencia dadas. Después de la Aplicación activa,diríjanse con una conciencia de autoridad a los vehículos a través de los cuales busca la redención, y díganles: "¡Paz, aquiétense!" La práctica los hará cada vez más capaces de disfrutar de las bendiciones retornantes y gracia, las cuales surgen como resultado de sus invocaciones. Luego, habrán completado a la perfección el ejercicio espiritual mediante el cual han establecido la comunión con Dios y con los Seres Perfeccionados, saliendo de dicha comunión imbuidos con (e irradiando) las bendiciones así recibidas.
De, Diario del Puente a la Libertad. Serapis Bey