La Sabiduría de la Edades

¡Como el gran Señor Gautama y Yo hemos dicho a menudo durante las centurias: Amados corazones, no se esfuercen en ir a algún lugar para hallar la Presencia de Dios!. ¡Estén Quietos!.¡En esta Paz de su propio mundo de sentimiento, abran sus ojos y dense cuenta del Poder Majestuoso de Dios que es su latido de corazón!. ¡Permitan que la Naturaleza de la Divinidad, resplandeciendo a través de su carne en su propio lugar designado, de testimonio de la agudeza de su visión y de la convicción de su mundo de sentimiento en el Poder Total del Amor y de la Presencia de Dios!. ¡Ya no es suficiente admirar la Presencia de Dios. Ya no es suficiente adorar y glorificar a los Maestros, porque ni Dios ni los Maestros requieren la adoración del hombre!. ¡Ustedes están aquí para encarnar la Naturaleza de
Dios; para convertirse en el Maestro!. No es suficiente que oigan o lean Mis palabras; tampoco que sientan la Paz de Mi Radiación, sino que ustedes deben convertirse en el control Maestro de la energía y vibración encarnada y pararse revelados como el Santo Ser Crístico del cual hablan tan libremente. ¿Harán algo por Mi?. Cada mañana contemplen la Naturaleza de su Presencia, el sentimiento de su Presencia, el Poder de su Presencia, la Maestría de su Presencia -quietamente por unos pocos momentos. ¿Luego, darán por favor un paso más y tratarán de ser esa Presencia sólo por media hora?. Esto es lo que pido de las corrientes de vida que desean servimos. Si comienzan la encamación activa de la Naturaleza de su Santo Ser Crístico encontrarán que el cambio en la acción vibratoria de sus cuerpos internos será tan confortable que querrán incrementar el tiempo que comprometan en este servicio de disciplina en Mi Nombre. ¡Les amo más de lo que puedan saber!. Les amo lo suficiente como para retarles a que adopten la Naturaleza de Dios ahora mismo y para que acepten en sus sentimientos el Poder que está dentro de Esta. ¡Si hacen esto, entonces tendré una poderosa legión de Pastores para enviar fuera y la gente mirando esa Naturaleza encarnada, deseará llegar a ser como ustedes!.
De "La Sabiduría de las Edades. Maestro Ascendido Kuthumi. Capítulo 6"