La vida es bella
Amados hijos, la vida es bella... es algo mágico, místico porque es substancia
compuesto por el Cuerpo de Dios. Es una emanación consciente de la Vida del individuo
vertiéndose hacia adelante constantemente dentro de la atmósfera de la Tierra por doquier.
Es la Energía electrónica del Amor mismo, humildemente asumiendo cualquier forma que
el usuario del momento le requiera tomar. La substancia de Mi Vida es siempre obediente a
Mi comando consciente, ya sea para formar una flor, una hoja de hierba, una espiga de trigo
o a veces, ¡para Un Amado Chela, hasta un billete de a dólar!.
Ahora bien, ¡Las cualidades de Dios son también substancia; cuando digo
substancia, quiero decir justamente eso!. Cuando un Maestro Ascendido responde a vuestro
llamado de ayuda, ¿Qué es lo que hace? - Atrae la esencia desde el corazón de Dios, que es
una corriente de electrones, la cual proyecta hacia vosotros, calificada con Su conciencia.
Estos electrones son materia propiamente dicha que puede ser moldeada en cualquier forma
que Uds. Lo requieran... En la respuesta a vuestras oraciones... En Salud, Suministro o
Iluminación... Pedid y recibiréis... Vuestros pensamientos y sentimientos moldean la
substancia del Cuerpo electrónico de Dios, es decir; los electrones se agrupan en cualquier
forma o figura que Uds. Requieran.
Usemos otro ejemplo. Si un Rey tiene un hijo en una tierra lejana, su devoción a ese
hijo será grande... Desde el corazón del Rey se envía un Embajador confiable a quien se le
instruye que ejecute cualquiera sea la necesidad del hijo. Eso es lo que el Amor del Maestro
Ascendido hace por el individuo. El embajador, al ver los requisitos del hijo del Rey, le
manifiesta el AMOR en términos de comodidad corporal, de su felicidad espiritual, de
cultura y desdoblamiento de su Espíritu; todos los cuales son Expresiones del Amor UNO.
Igualmente, el cuidado Amoroso de los Seres divinos, que son los Embajadores de Dios,
manifiesta el requisito del momento al suplicante, al tiempo que este es envuelto en Su
Amorosa Presencia. Verdaderamente mis Amados, "Antes de que ellos llamen, Yo ya habré
oído".
De, "Electrones. Mahá Choán"